Búsqueda blog.com.es

Archivos de: May 2007

El semestre que viene es peor

por Provitilo @ 2007-05-29 - 02:31:35

La clasificación a la Copa 2008 no deja margen para la alegría. Es tanto el malolor de la gestión Aguilar-Passarella que esta saludable noticia (entrar a una copa indudablemente lo es) no ofrece respiro ni da lugar a un futuro auspicioso.
Aceptando que lo peor aún no pasó -es inminente al menos un logro del club de Macri-, la empecinada continuidad del deté parece la prolongación de un vínculo definitivamente a contramano, roto y sin retorno. Más allá del incondicional afecto a Daniel, ni el más creyente puede volver de semejante fracaso deportivo en el cual River abandonó dos torneos en un lapso demasiado breve.
Haciendo memoria: el hincha millonario observó a su equipo en competencia desde el 11 de febrero (1 a 0 agónico a Lanús) hasta el 20 de mayo (0-1 también agónico ante Estudiantes), en suma, 3 meses y 9 días. Claro que estos datos del almanaque refieren a las generosas matemáticas nunca revisadas en Nuñez.
En lo estrictamente futbolístico, River huyó de la competencia local ante los jujeños (el 25/3, 0-1) y en la Copa ante la Liga de Quito jugando en condición de local (29/3, 0-0). Es decir que en poco más de 2 meses, el equipo de Passarella licuó toda esperanza de redimir los estruendosos fracasos del pasado. Peor aún; no tuvo ni el juego ni el fuego sagrado que exige la historia millonaria. Y es en ese ítem, precisamente, donde lo que debiera ser una dolorosa vuelta de página se transforma en la peor de las continuidades.
En lo sucesivo, por tanto, se esperan nuevos traspiés de seguir la anarquía en el club, vale decir, un club acéfalo de conducción desde hace rato. Así como Aguilar es inteligente y sabe reconocer errores (enhorabuena), también debiera saber que no es Passarella quién establece los plazos en la institución más grande del país. Las crisis de envergadura, notifíquese José María, nunca arrastran un solo nombre.


 
 

Volcán

por Provitilo @ 2007-05-26 - 19:30:56

Es dulce y yo le creo a su rabia; esa que late y no disimula contra su madre superpoderosa, sus hermanos descarriados, su papá acobardado, el mundo derretido. Basta conocer su estrecha rutina para saber que detrás de su malhumor asoma una vida que te enciende y te calienta el alma y, a veces, puede arrebatar la tristeza o convidarte una vida después de los 30 y, quizás, sea capaz de empaparte de ilusiones, de reconocimiento al esfuerzo, de pensar despojado de martirios.
Avanza y detrás de cada paso seductor, deja las marcas de que más alla de su corta edad no habrá derrotas por ese país que heredamos y el que proyectamos, al contrario, el desborde de su cuerpo imposible sugiere otras cosas: cuidarse de las tentaciones, arrimarse a sus códigos sin lógica o, hablando en plata, la alegría de abrigarse en perfumes, melodías, pogos o nuevos alientos. Aliento.

El Premio

por Provitilo @ 2007-05-18 - 22:14:44

Llenar River, la meta. Ninguna banda de rock puede coronar una carrera de memorias y reconocimiento popular sin pasar por el templo de Nuñez. Es el objetivo de los pibes de barrio cuando improvisan sus primeros acordes, la precaria sala de ensayo, el olor nauseabundo de los baños a la hora del debut.
River es el objetivo final. El desafío máximo. La certeza de haber llegado lejos. Una masividad edificada con años de trabajo y no como una súbita apuesta comercial.
El pasado 12 de mayo, Bersuit Vergarabat rubricó 20 años de carrera con un show festivo, apenas correcto en lo musical, pero sumamente emotivo para quienes peregrinaron desde Babilonia hasta el Monumental. Allí estaban los viejos de 15 y los advenedizos, compartiendo la misma alegría de aquél under de Once, entre gritos hstéricos y banderas aerosoladas, salpicados con imágenes de que algo importante sucedía arriba y abajo del escenario.
Protagonistas, al cabo, de un momento irrepetible. Para algunos, un sostenimiento militante con final feliz. Para otros,la culminación de una etapa. Porque River es el premio esperado, pero también, el desolado momento de enrollar la bandera.

Treintayuno

por Provitilo @ 2007-05-15 - 05:20:53

mayo trae una copla
un viento que empuja
y me hizo feliz
volviste, ayer
mientras,lejos,
aborrecemos el mundo
la desesperación del pasado
o la nueva vida de purretes
por aquí
reconocimientos,itinerancias
mayo
de pensamientos parasitarios
y la convicción de la falta/los otros
la ausencia
que lastima
y todavía revoletea
mientras abajo, en el confín, imagino
mañana
que no será igual
que la tristeza cederá
como la voz que se apagó a la tarde
silenciosa
ronca
como el grito de los purretes
ajeno
como el paso, tormentoso, hacia la adultez
se va
como el tiempo
lejos de mayo
ayer

Evita de evitar

por Provitilo @ 2007-05-01 - 23:51:14

Por

Juan Sasturain, 1986.

Había una vez un verbo
un verbo sin decir/ sin gritar/ un
verbo calladito y sin balcón
un verbito nomás
un verbo más o menos
sin jugar ni conjugar
sin tiempo ni modo
ni voz/ ni vos no yo tampoco
teníamos el verbo:
HABÍA UN SILENCIO ASÍ

Pero el verbo se hizo carne
y habitó (evitó) entre nosotros
EVITA (dijo el verbo)
Evita tú/ evite él/
evitemos nosotros
evitamos —dijo el mosquito—
y la historia araba, evitaba
para él y con nosotros
arrastrados por ella.
Ella, Evita (de evitar)
arrastró por todos
se arrastró (para los arrastradores)
le enrostraron arrastrada
y era verdad (oh mentirosos)
que los llevaba a la rastra
de la nariz/ de los huevos
los llevaba la hembra
con olor de la historia
entre la piernas/ entre las manos
entre las masas y hacia la calle
(y el amor) con el pueblo
a los gritos, oh escandalosa.
EVITA (le decían) evita
hacer olas, y Evita no evitaba:
oleaba, olía, el celo de la gente
la arrastraba.
El arrastre de Evita: oh señora,
arrastra pro nobis.

Dicen mis amigos/ que mi vino es triste
pero ella vino (de venir)/ verbalizó:
Evita tú —me dijo— el vino entristecido
Evita (de evitar)
las noches largas
las amargas rachas
las tantas Nachas
dijo Evita y vino (de venir)
conjugó el verbo
invitó el vino (de beber) bebió/
bendijo/ el agua de las fuentes
las patas de las fuentes
las manos de los fuegos y
metió/ las manos en el agua
el agua en el fuego
el huevo en el agua
(ponía huevos Evita) y
con éste le puso sal/ con éste
le puso amor y con éste sí,
con éste (les dijo) no
a los Pícaros/ no a los Gorditos
Evitó que los Pícaros Gorditos
se
lo
comieran
Todo.

Después tendió
la mesa en la plaza
dio de comer (no a las palomas)
dio de creer en el plato (no a los creyentes)
en la plaza
Y un día dijo (Evita dijo): Eviten
sacar los pies del plato pero
—sobre todo—
NO SAQUEN NUNCA LAS PATAS DE LAS FUENTES
(Hay que volver a las fuentes, revisó
el re-visionista que re-veía).
Dijo y decía mi madre: Evita (de evitar)
las malas (cuídate Juanito de)
las malas compañías
—carteles grandes/ grandes compañías—
dicen: EVITA elegir/ elige EVITAR dicen
evita/ las salidas de fábrica
las camisas salidas
los descamisados
Evita/ los descamisados (y no sólo):
no te descamises
no te descarriles
no te amontones
EVITA (de evitar) los amontonados:
te tocan (de tocar) o te toca (de morir)
como le tocó a aquél o al otro
por amontonado. Evita, evita entonces.
Si evitas —digo, decían—
si EVITA fuera o sería
o viviera sería pero
eso
es
“lo que hubo de haber habido”/
decía El Que Te Dije/ porque ya
No Es (de to be: ser o estar)
por que el verbo se hizo cáncer
(la carne dejó al verbo sin sujeto/
sin sujetar/ se soltó sola)
y deshabitó entre nosotros:
Y HUBO OTRO SILENCIO ASÍ.

Pero EVITA —decíamos— evita los temores
los tumores
la mala sangre
la mala leche de los años en tres
la coartada de volver, de ser millones de montones
no te vayas no, carajo:
aparta de mí esa hora/ las veinte y veinticinco/
no entres/ no salgas a la inmortalidad/ evita
EVITA las inmortalidades, evita/
Lo Inevitable.

Y colorín (Evita —dijo— la moraleja)
colorado (evita la queja, la moda vieja)
este cuento se ha
No acabes, compañera: Evita, no te
Entregues, no te vayas
aguanta todavía/ otro día/ peronista
no te calles compañera
porque hubo/ había una/ dos veces
un verbo bien dicho y conjugado
Conjugue, compañera
descamise/
renuncie, funde/
dignifique, compañera
Evite el silencio: preséntese
Preséntese que
se siente
se siente todavía
bajito se siente, se siente.

Maradona, por Pablo Alabarces

por Provitilo @ 2007-05-01 - 17:42:42

Cuenta la leyenda que en un rincón oculto de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA hay un altarcito con dos efigies: una de Eva Perón, otra de Maradona. Por supuesto, se trata de adoradores que, lejos de las idioteces de la Iglesia Maradoniana, cultivan el respeto debido a los mitos de una Argentina que se pensaba popular y más democrática. Y, a la vez, la misma leyenda cuenta que en 1994, cuando Maradona fue excluido del Mundial de Estados Unidos, hubo manifestaciones en Bangladesh, solidarias con un símbolo del antiimperialismo.
Seamos sinceros: nadie puede soportar, impunemente, tamaña carga simbólica. Y no se trata de imputaciones de clase, de un etnocentrismo barato que afirma “qué querés con ese negrito”; ninguno de nosotros –y nosotros significa intelectuales urbanos de clase media– pasaríamos airosos por la prueba de ser, simultáneamente, uno de los mejores jugadores de fútbol de la historia, el tipo más conocido del universo, un ícono de los colonizados del mundo, el último símbolo plebeyo nacional-popular de un país que desplazó esos relatos a la nostalgia. Todo lo que le ha ocurrido a Maradona es poco frente a tamaño contexto; yo, sinceramente, hace rato que estaría tirado en una zanja. El, en cambio, terco y aferrado a la vida, ya va por la tercera resurrección, si sobrevive a ésta.
A esta altura, Maradona ya no significa nada más que pasado –el recuerdo de tanta felicidad y tanta contradicción. En la contradicción, justamente, está su valor: el presente argentino ofrece una pura linealidad sin dobleces, pero de traiciones, de injusticia, de discriminación, de mediocridad, de hipocresía y obsecuencia. En ese marco, un pasado que habla de momentos de belleza (ese gol, esa vuelta olímpica) y de contradicciones (el menemismo pero también el guevarismo, la farándula pero también Fiorito como condensación de la fidelidad popular) sobresale y sobrevive. El problema es que Maradona, en tanto mito del pasado, sólo existe hoy como mercancía de los medios masivos. Y las mercancías mediáticas, casi por definición, son efímeras. Hoy es apenas una imagen aplanada, sin matices, que sólo espera su muerte real para dar paso a la escena siguiente: un velatorio multitudinario, transmitido en cadena, con las consabidas y previsibles referencias a los de ambos Perón. No hay nada en Maradona –después de tanta y tan brillante imprevisibilidad– que no haya sido capturado por un guión mediático que tiene prevista hasta su muerte, inevitablemente joven. Cruel destino, al que él y también sus adoradores contribuyen cumpliendo fielmente con los pasos previstos.
A pesar de todo lo que Maradona y el maradonismo berreta me han irritado en los últimos años, sigo prefiriendo –cerca de la muerte, porque es el límite que debe obligarnos a suspender un poco la crítica– una apuesta esperanzada. Pero radical: debemos olvidar a Maradona, suspender su presencia, congelarlo en su último momento digno (¿el ‘86? ¿el ‘90? ¿el gol a Grecia del ‘94? ¿la sonrisa al final del partido con Nigeria?) y borrarlo de la escena. Apuesta con la que él podría colaborar desapareciendo en la Cuba hospitalaria y sin CNN, transgrediendo –la única transgresión real a esta altura– el final guionado y muriendo de viejo, rodeado de nietos y habanos, viendo sus partidos en DVD y contando chistes sobre Grondona, Havelange y el Papa.
Pero mi apuesta es imposible: ni los medios ni la irresponsabilidad ética del espectáculo argentino de masas podrían compartirla. Hoy es el turno de la muerte joven de un ícono popular: las resurrecciones venden menos que la muerte en directo. Contra eso, contra las idioteces de los Rial, contra la obsecuencia de los Niembro, contra la mercantilización de los Suar y contra la perseverancia de Maradona para cumplir con ese destino, nada puede hacerse, apenas desearse.


 
 

Pie de página

El contenido de esta web pertenece a una persona privada, blog.com.es no es responsable del contenido de esta web.