Julio. Descanso en medio de otro parate: el del fútbol. Ayer, medianoche del lunes, escucho una voz llena de afecto: "si no hubiese sido por el fútbol, dudo que hubiese podido soportar el después". Y el relato, melancólico por donde se lo mire, entrecruzaba recuerdos futboleros con los retazos de archivo que siempre aportan las efemérides menos revisadas por la prensa canalla (que no es precisamente la de Rosario Central): un nuevo aniversario de la desaparición del comandante Roberto Santucho.
Pienso en el líder del PRT-ERP, 30 años después, y surgen dos imágenes no necesariamente contradictorias: volver sobre una época signada por el escarnio y la calamidad que hiere aún las sensibilidades más hondas, tal cual la voz que retumba en la medianoche del lunes, pero también, detenerse sobre una referencia vital para los que pasaron los 50.
El fútbol, se me ocurre, opera efizcamente para quienes huyen del oprobio y los males del mundo. Primer legado, entonces. Aglutina y renueva esperanzas en un tiempo en el que las referencias se ven borrosas y aparecen, en cambio, dibujadas desde otra señal en el cual los contagios y las solidaridades fluyen con su propia dinámica.
Desprovisto de significados, dirán quienes creen que solo desde el campo político se configuran identidades opositoras, pero sumamente lábil e inestable como para establecer sentencias definitivas. Lo mismo sucede en otros ámbitos (el rock, la calle, el consumo en sus distintas vertientes).
El otro legado. El que esquiva, elude y no testimonia de sus personajes y teóricos más lúcidos y más valientes.
No fue el caso de la voz que sonaba a medianoche, entre nostalgias de una ciudad atiborrada por los oleajes de transformación y el presente de un mercado de pases atrapante.
No es el caso de quien haya formado parte de la organización de Santucho, demonizado por la prensa canalla y cuestionado desde una intelectualidad que pide grises curiosamente desde el anonimato.
Pero aún revisitada, 30 años después, por aquellos que creen que su legado conforma una de las biografías más nobles que haya dado este país.










